Por: 
Vicepresidencia de Innovación y Transformación Digital 
Grupo Bancolombia 

27 de agosto 2018

El proceso de transformación digital es imparable. Las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, las impresoras 3D, el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y el blockchain marcan la pauta en cuanto a innovación digital.

Sin embargo, se estima que en Colombia solo dos de cada diez empresas utilizan una solución basada en IoT, pero que ocho de cada diez cuentan con un proyecto de transformación digital, de acuerdo con el último informe realizado por Identidad IoT, empresa colombiana experta en esta tecnología.

Colombia inteligente

Una encuesta de opinión realizada por la ANDI muestra el interés de los empresarios colombianos por el Internet de las Cosas y por la transformación digital en general: aunque aún el 56,3% de los consultados no conoce bien las aplicaciones del IoT, el 78,5% considera importante promover su uso en sus empresas.

En el mismo estudio se evidenció también el empleo de tecnologías emergentes en las compañías colombianas:

El Internet de las Cosas

El Internet de las Cosas es el empleo de sensores y tecnologías de red para registrar datos de una gran variedad de equipos y conectarlos entre sí. Los equipos pueden ser tan comunes como neveras o vehículos, o complejos como sistemas de riego o robots en una cadena de producción.

El IoT permite emplear aplicaciones inteligentes, realizar análisis y diseñar modelos de negocio que se traducen en una forma más limpia, eficiente y sostenible de operar las empresas y de facilitar la vida cotidiana. La principal ventaja del IoT es que les permite a las compañías entender lo que pasa en sus operaciones con datos en tiempo real.

Se estima que para 2022 en el mundo existirán 25.000 millones de dispositivos conectados entre sí. De allí que, como afirma Santiago Pinzón Galán, Vicepresidente de Transformación Digital de la ANDI, “las empresas que no se involucren con el Internet de las Cosas seguramente van a desaparecer, porque eso es lo que ha pasado en las tres revoluciones industriales anteriores”.

En Colombia existen algunos ejemplos de compañías que se transforman para triunfar en la era digital y que ya implementan algunos de los avances de esta tecnología. Un ejemplo es el transporte con tecnología IoT integrada que utiliza Alpina. La empresa recibe información cada treinta segundos de los recorridos de los automotores que recogen leche en las fincas, detectan si se presentan excesos de velocidad, si la temperatura de la carga no está en el rango indicado o si hay un recalentamiento del motor.

La agricultura colombiana también se ha beneficiado con el uso de drones con tecnología IoT que permiten medir cambios de temperatura en los cultivos de grandes extensiones. Con esta información, los agricultores pueden hacer planes de resiembra y reducir hasta el 30% el consumo de agroquímicos comenta Pinzón Galán. Con la tendencia a que cada vez más industrias se sumen a esta ola, se espera que para 2022 el 50% de los negocios en Colombia dependan del Internet de las Cosas.

Una oportunidad para crecer

La adopción de nuevas tecnologías es una de las principales fortalezas de Colombia para llevar adelante la transformación digital. Entre 2015 y 2017 el Índice de Adopción de Tecnologías Maduras pasó de 26 a 55: esto quiere decir que las empresas de todos los tamaños cada vez son más conscientes de la importancia de la tecnología para su aumentar productividad, así lo afirma una investigación presentada por David Luna, exministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia.

Al cierre de 2017 en Colombia existían más de 20 millones de conexiones a Internet y más de 57,9 millones de abonados al servicio de telefonía móvil. Por otra parte, los resultados del Índice de Innovación de la Sociedad 2017 (QuISI) mostraron que el sector que más invirtió en Internet de las Ccosas en Colombia fue la industria, con una cifra cercana a los 98 millones de dólares, seguida de logística, con 80 millones.

Retos y desafíos

Actualmente, Colombia tiene el desafío y la oportunidad de aprovechar este cambio de era, identificada como la cuarta revolución industrial, en la que convergen los sistemas físicos, digitales y biológicos.

Aunque Colombia avanza en innovación, la ANDI ha reiterado su preocupación “por diferentes decisiones y acciones que llevan a Colombia a experimentar un freno digital que se desprende de imponer regulaciones restrictivas o impositivas”, señala Pinzón.

“El resultado de la reforma tributaria que se aprobó en diciembre de 2016 implica lo que denominamos un freno digital: se creó un impuesto del 4% al consumo de datos, es decir los planes de Internet cuestan más desde 2017, y en celulares y tabletas que cuesten más de 654.566 pesos o 22 UVT y computadores cuyo precio sea mayor a 1,5 millones de pesos o 50 UVT”, sostuvo Santiago Pinzón.

Estos cambios “generan barreras para la apropiación tecnológica, impactan las pymes y el emprendimiento digital, limitan la innovación y reducen la competencia internacional y nacional”, aseguró el vicepresidente de Transformación Digital de la ANDI.

Colombia tiene un marco legal que obstaculiza la apropiación de tecnologías, la transformación digital y la productividad. Pinzón considera que el desafío es cambiar la mentalidad de algunos de los principales actores, como el Gobierno, los empresarios y la academia, de manera que el país realice cambios disruptivos en todos los modelos de negocio.

Otros de los retos que observa el especialista son reducir las barreras a la inversión en tecnologías digitales; adoptar marcos tecnológicos neutrales que promuevan la competencia; establecer estándares técnicos globales que permitan la interoperabilidad y un internet seguro, estable, abierto y accesible, y aumentar la velocidad de Internet. De lo contrario, se verá limitada la adopción del big data, el alojamiento de datos en la nube, el uso de inteligencia cognitiva y otras tecnologías emergentes.

"El reto es ahora”, concluye Santiago Pinzón, diversos actores de la industria y las estadísticas lo respaldan con cifras que señalan que, en solo veinte años, el 45% de las compañías estarán obsoletas debido al avance de la inteligencia artificial y del Internet de las Cosas.

Colombia avanza con la mira puesta en ese futuro. Los pasos que ha dado son innegables. El IoT es un proceso, es el comienzo del camino hacia la digitalización: un camino que Colombia ya comenzó a transitar.

 

 

 

 

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