Sabemos que para 2019 el cambio climático se perfila como una de las causas que más afectará la agricultura a nivel global. Esto lo ratifica el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI, por sus siglas en inglés), que en su más reciente informe aseguró que existe una probabilidad del 96% de que el fenómeno El Niño, que actualmente se presenta en el invierno que viven los países del hemisferio norte, continúe hasta el otoño de 2019 y se traslade a otros países. 

Sin duda alguna, estas variaciones climáticas afectan directamente las actividades de la industria agropecuaria y crean la necesidad entre los productores de adaptarse a los cambios generados por las lluvias y las sequías. Lo que buscamos desde Identidad IoT es que tanto durante la cosecha como en la postcosecha, el Internet de las Cosas se convierta en una herramienta de mejora de cada proceso haciendo que los factores climáticos sean monitoreables y, por ende, el agricultor pueda responder pertinente y efectivamente a este tipo de cambios que cada vez son más frecuentes y radicales. 

Para lograr esto, en Identidad IoT, y a través de nuestra tecnología, entregamos la información necesaria para prevenir los daños que puedan ocurrir en el cultivo durante las diferentes etapas de producción. Esto se logra gracias a la generación de datos sobre lo qué está pasando en el suelo y cómo se están comportando las plantaciones; información que contribuye a la creación de soluciones oportunas para evitar, por ejemplo, la propagación de plagas. De esta forma el productor asegura que su trabajo e inversión esté más segura, así como la calidad de sus productos. 

En este sentido, y para dar un ejemplo puntual, podemos hablar de quienes trabajan con plantaciones de rosas, pues deben mantener la cadena de frío en condiciones óptimas para lograr una conservación del producto, especialmente cuando son de calidad tipo exportación. ¿Cómo ayuda la tecnología a que esto sea posible?. Los sensores que desde Identidad IoT instalamos, permiten medir en tiempo real la humedad, la temperatura y la luminosidad que, posteriormente, y gracias a un historial de datos almacenados, contribuirá a que el cultivo sea mucho más productivo. 

Otro factor importante en este escenario es el ahorro de tiempo que los ingenieros tendrán al analizar los resultados de manera remota a través de mensajes con alertas en su celular o computador, acción que llevará a tener un ambiente controlado y así tomar acciones proactivas y correctivas costo-eficientes para la producción. 

Queremos que nuestros usuarios puedan tener una hibridación asertiva entre tecnología y agricultura. Las buenas prácticas agrícolas, (BPAs), en la producción, procesamiento, transporte y distribución de los productos son vitales para su preservación. Por eso mismo, los cultivos de flores requieren de especial cuidado. 

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